El mercado asiste perplejo a un sistema comercial basado en cotizaciones no solicitadas que podría sentar un precedente ruinoso.
Denuncias con diferentes formas‚ de fuentes absolutamente incuestionables‚ llegaron a la mesa de Buenafuente revelando el accionar comercial de una firma llamada CONSULGROUP “Administradora de Riesgos”‚ que mayormente – pero no exclusivamente- en representación de PREVENCIÓN ART –empresa del grupo SANCOR SEGUROS–propone sin que se lo soliciten a asegurados de diferentes empresas cambiar de compañía en base a dos elementos contundentes‚ total conocimiento de los datos aún más íntimos de los prospectos y una fuerte reducción en los costos del seguro que en general rondan el 30%.
El Productor de Seguros azorado asiste al reproche de su cliente ¿Por qué vos me cobras $1244‚88 al año por mi seguro cubriendo los riesgos del trabajo‚ si PREVENCION me ofrece lo mismo por $845‚07?
El Profesional ha operado bien‚ ofreció el mejor servicio a su cliente gracias a lo cual consiguió una orden para colocar en CNA ese contrato‚ ganado en buena ley y con trabajo.
La pregunta viene de suyo: ¿Por qué le pediste una cotización a PREVENCIÓN ART? ¿No estabas conforme con mi servicio?
El cliente contesta con una sonrisa: “Yo no pedí nada‚ recibí por correo una nota de esta gente de CONSULGROUP que sabe todo de mí‚ mis datos impositivos‚ tipo de negocio‚ cantidad de personal‚ masa salarial‚ sueldo promedio y cuanto le pago a CNA a través tuyo y me ofrece un descuento del más del 30%‚ luego me llamaron desde un call center‚ me preguntaron si había recibido la carta y me trataron de convencer de anular el seguro vigente y pasarme con ellos‚ ya que por ser “mayoristas” tienen mejores precios”.
El dialogo imaginario que se describe mas arriba‚ con diversas formas en el lenguaje‚ se ha reiterado en incontables oportunidades.
Han sido –al menos– utilizados en forma no autorizada datos personales de los asegurados.
La lealtad comercial ha sido violada de un modo abyecto‚ ofreciendo a los clientes descuentos masivos y afectando indebidamente a Productores de Seguros que hasta ese momento mantenían una relación cordial y de confianza con sus asegurados a quienes ahora les debe haber quedado –como mínimo– la duda respecto de sí su Productor había cumplido adecuadamente con su deber de conseguir el mejor precio y la mejor cobertura.
Los daños y perjuicios sufridos por los agentes de seguros no son difíciles de acreditar.
El método también genera un nuevo modelo de guerra de precios masiva‚ donde un competidor consigue información reservada del otro y ataca su cartera con una propuesta basada en menores precios.
Esto se podría generalizar‚ en esta época de “hackers” y otras yerbas‚ las empresas podrían comenzar a comprar datos respecto de los seguros automotores‚ incluyendo nombre‚ vehículo‚ compañía aseguradora‚ premio facturado‚ forma de pago y fecha de vencimiento. Y siguiendo con la misma conducta‚ escribirles a todos los asegurados ofreciendo un fuerte descuento‚ para después llamarlos y reforzar la gestión comercial.
Y así sucesivamente‚ obteniendo sus competidores información vaya uno a saber de qué modo‚ toda empresa viviría bajo permanente amenaza y el mercado vería sus precios caer hasta el límite de poner en riesgo su sobrevivencia.
Cabe preguntarse cuál es el papel que jugó en todo esto la ART PREVENCIÓN y en menor medida otras ART. ¿Actuaba Consulgroup en forma independiente y a espaldas de los aseguradores que representaba? ¿Sabían los aseguradores que su productor actuaba con semejante agresividad? En estado de cosas y ante las denuncias presentadas‚ debieran al menos estrechar los controles a sabiendas de que la guerra de precios no beneficia a nadie.
Los directivos de las ART están perplejos y discuten el modo de atacar este tipo de actividad desleal; En las Superintendencias de Seguros y Riesgos del Trabajo se analizan denuncias formales ya presentadas y seguramente a partir de ahora este precedente servirá para crear las condiciones que eviten que este esquema siga o mute en algo peor.