Seguro del Viajero: Ponga cuidado

Viajar sin una cobertura es impensable, habiendo dos aspectos básicos a considerar: el financiero y el de servicio.

Escribe: Ricardo A. Faerman

En primer lugar, si usted va a salir de su país de residencia donde seguramente cuenta con un programa de cobertura para su salud, sepa que ese programa no lo cubre – salvo contados países y situaciones – cuando sale de viaje.

Viajar sin una cobertura es impensable, habiendo dos aspectos básicos a considerar: el financiero y el de servicio.

El tema financiero no es menor, la atención médica a extranjeros de paso es un negocio en todos lados y los márgenes que tienen las instituciones y los profesionales para aplicarle sus tarifas con todo rigor, son muy altos.

En exceso del problema financiero, ¿Quién tiene cabal idea de cómo conseguir un médico o una sala de emergencias estando de paso por una ciudad casi desconocida? Usted necesita protección para poder pagar por el servicio a la vez que el servicio, una cosa sin la otra representan una exposición al riesgo inaceptable.

Si usted no tiene un seguro del viajero y se accidenta o enferma (quiero aclarar que en este caso el pronombre “usted” busca incluir a su persona y la de todo su grupo familiar, quizás sería adecuado decir “ustedes”) se encontrara a la merced de una trama que tratara de cobrarle su peso en oro por cada prestación y eso en el supuesto caso de que consiga atención, cabe enfatizar.

Mucha gente piensa “si me enfermo o accidento me tienen que atender igual aun cuando no tenga dinero para pagar”, abandone esa línea de pensamiento de inmediato, eso no es cierto.

Podemos decir que el seguro del viajero (en sus aspectos más relevantes) debe cubrirle las cosas sencillas (ergo, una intoxicación, un virus, una piedra en un riñón o un ataque hipertensivo, lista está muy limitada pero que basta como muestra).

También debe cubrir procesos agudos repentinos de distinto calibre (por ejemplo: apendicitis o el contagio de COVID 19.

Y si las cosas se ponen graves, también debe estar allí. Un accidente con el auto, un infarto o lo que fuera.

¿Por qué tanto detalle? Muy sencillo, porque los seguros del viajero actúan de diversas maneras ante cada circunstancia y ustedes deben estar alertas respecto de esas conductas, so pena de encontrarse con un seguro pagado en la mano que no les sirve para nada a la hora del reclamo.

Un tema importante, el seguro del viajero no cubre preexistencias, de donde tenga cuidado a la hora de viajar porque cuando llame al call – center (siempre el primer paso cuando tenga un reclamo será hablar con un centro de atención telefónica) trataran de determinar si es algo nuevo o que ya venia con usted a la hora de viajar y por eso la primera pregunta será: ¿Cuándo salió de su país y cuando arribo al actual destino?

Cuando hable con el call – center pida nombre y apellido de la persona con la que hablo y registre la hora de su llamada, no tome el riesgo de que su protección se vea comprometida por una zancadilla.

Adicionalmente, compre el seguro cubriendo desde el momento de su partida hasta un par de días mas tarde del de su vuelta real. Porque si a consecuencia de una enfermedad o accidente debe prolongar su estadía y se encuentra internado, usted no querrá discutir si su asistencia está vigente o no.

Cuando adquiera la asistencia al viajero, verifique que tengan servicios propios, contratados o directos allí donde usted vaya. La pregunta es ¿si me enfermo o accidento debo pagar y ustedes me reintegran o tienen ustedes una red de servicios compuesta de médicos y sanatorios donde yo me pueda atender? Si la respuesta es: usted paga y le reintegramos simplemente huya.

Le garantizo que estar de paso por el extranjero juntando plata para pagarle a un medico que no conoce o a una institución que sabe que usted está de paso, puede convertirse en un tema siniestro.

Y andar corriendo a la empresa de asistencia al viajero para conseguir un reintegro, suele ser mas largo y cansador que una maratón.

Usted compre esencialmente el derecho a ser atendido por una red prestacional existente, la que el seguro del viajero debe proveerle y por la que la asistencia debe pagar, así de simple.

Controle que la red exista antes de partir. La trama de protección de los seguros del viajero esta llena de agujeros. No caiga en ellos.

En el caso de internación, apresúrese a (a) avisarle al seguro que está internado dejando claro y en forma inapelable e indiscutible que esa internación era urgente y necesaria. (b) Ocúpese de que de inmediato el seguro del viajero envié un e-mail (usualmente es un fax) al hospital haciéndose cargo de los gastos (esta comunicación es crítica so pena de recibir una enorme factura del hospital y una respuesta del seguro del viajero diciendo cosas como “usted pague y complete los formularios y envíelos y le reintegramos) eso no funciona así y los reintegros nunca son sencillos de conseguir. Así que internación es igual a reclamo de comunicación una y mil veces sin cesar, hasta conseguirla y si no la consigue actúe con dramatismo, la nota haciéndose cargo tiene que estar ya mismo.

La perdida de equipaje, la cobertura de las diferencias de precio por cambio de tickets y ese tipo de elementos adicionales no son tan importantes.

Fíjese en la red de atención, la experiencia de otros viajeros que sufrieron internaciones (para eso esta internet) y la cobertura de repatriación, lo demás son adicionales, sirven, pero en materia de dramatismo, juegan en otra liga.

No tiene porque pasar nada, pero las cosas pasan y muy seguido, y nunca se está más expuesto que fuera de la zona de residencia habitual.

Contrate un seguro del viajero, hágalo a conciencia y viaje tranquilo.

FELICES VACACIONES

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